Las páginas desclasificadas analizan las sospechas de lazos entre los terroristas y dos personas que fuentes del FBI acusaron de ser agentes de inteligencia saudíes.
Riad, cuyas estrechas relaciones con Washington se han debilitado en los últimos años, había pedido la desclasificación del informe para tratar de atajar las sospechas sobre su posible implicación en el 11-S, en que murieron cerca de 3.000 personas.
Tras ser hospitalizado, el funcionario logró salir de EE UU antes de ser interrogado de nuevo.
En su informe final en 2004, la comisión oficial del Congreso que investigó el 11-S no encontró pruebas de que el Gobierno o altos cargos saudíes financiaran a Al Qaeda.
Por ejemplo, señala que uno de los posibles agentes podría haber proporcionado en California una “asistencia sustantiva” a dos de los secuestradores.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/15/estados_unidos/1468619801_123441.html
