La normativa, adelantada por EL PAÍS, prohíbe taxativamente cualquier bloqueo o discriminación de los contenidos que vayan a través de sus redes, lo que inhabilita a los operadores para implementar en sus redes bloqueadores automáticos de anuncios.
No obstante, los usuarios sí podrán seguir instalando este tipo de aplicaciones tan populares como Adblock puesto que la normativa solo se dirige a los operadores no a los usuarios finales.
Pero no parece que el regulador vaya a admitir esta práctica, de acuerdo al espíritu de la normativa.
No interfiere, eso sí, con el contenido patrocinado como la publicidad que podemos encontrar en Facebook y Twitter.
La compañía no ha querido hacer comentarios sobre la nueva regulación pero no ha suspendido el lanzamiento comercial de su servicio de bloqueo.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/08/31/actualidad/1472662983_919685.html
