Siguiendo la estela de las cantaoras payas, las gitanas rompen moldes y se incorporan por fin al cante profesional.
Y quizá este año se iguale el número de cantaoras con el de hombres, algo que no ocurrió en 2014.
La tendencia que inauguraron al comienzo de este milenio cantaoras consagradas como Esperanza Fernández o Estrella Morente se ha consolidado con la siguiente generación.
Se ha documentado que en el siglo XIX algunas cantaoras actuaban como mezzosoprano además de hacer flamenco.
“Mi padre lleva toda la vida diciéndome que cante flamenco y me deje de Michael Jackson, hasta que ha caído por su propio peso”.
Fuente: http://elpaissemanal.elpais.com/documentos/la-rebelion-de-las-cantaoras-de-flamenco/
