¿Cómo entender el extremo de degradación moral al que han llegado jóvenes criminales, altos funcionarios públicos y dirigentes de empresas?
¿Cómo entender el desollamiento de Julio César o el sofocamiento de Juanelo, el hijo de Javier Sicilia?
¿Podrá Francisco observar todo eso y actuar en consecuencia?
¿Cómo entender Ayotzinapa, San Fernando o Tierra Blanca?
En la tradición católica, un misterio no es un rompecabezas aún no resuelto, un reto a la inteligencia o al espíritu investigador.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/15/opinion/020a2pol
