Cuando lo detuvieron el lunes como principal sospechoso por las bombas halladas en Nueva York y Nueva Jersey, Ahmad llevaba un diario consigo.
Ahmad Khan Rahami, de 28 años, llegó de Afganistán siendo un niño y desde hace cinco era ciudadano estadounidense.
Una docena de huellas dactilares llevaron a los investigadores hasta las manos de Ahmad Khan Rahami.
El pasado lunes, el restaurante de Mohamed Rahami, un local rudimentario, frecuentado por trabajadores a la hora del almuerzo en una zona tranquila de Elizabeth (Nueva Jersey), amaneció con la persiana bajada y no la volvió a abrir.
La tercera es que Ahmad fue ambas cosas porque, supuestamente tras unos viajes a Afganistán y Pakistán, cambió.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/24/actualidad/1474746971_716640.html
