Nacida en 2010 en una reunión de amigos, esta religión parodia, congrega a 4.000 seguidores ataviados con gorra de béisbol adornada con el lema “Alabado sea el tocino”.
¿Por qué es más extraño adorar el tocino que creer que las hostias se convierten en el cuerpo de Cristo?
Y si no, lo fundas tú mismo: religión a lo Ikea o bricorreligión, como las llamo.
A diferencia de Dios, que es invisible, el tocino es manifiestamente real», afirma Henderson.
La Iglesia del Tocino no está sola.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/08/29/buenavida/1472471172_682639.html
