La diputada confesó que tiene 240 pares de zapatos, aún lejos del millar de Imelda Marcos.
La política argentina tiene una gran parte de espectáculo.
Por eso, las traiciones en el último minuto, habituales en la política y en especial en el peronismo, son seguidas por el público casi como una telenovela.
Lo que aún no se conoce es el precio de su traición, pero es casi seguro que para ella valdrá la pena.
Añadió que su vestidor es tan grande que lo ha dividido en tres calles con nombres nada casuales: Juan Domingo Perón, Eva Perón y Alberto Roberti.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/10/13/opinion/1444751094_533543.html
