No obstante, una de las ofensivas comandadas por EE UU más letales tuvo lugar el pasado 19 de julio cerca de Manbij.
En el lenguaje de la guerra al ISIS que lidera EE UU -Rusia, Turquía y el propio régimen sirio golpean también al grupo pero sin la misma regularidad-, un «ataque» suma un objetivo.
El ataque tuvo lugar cerca de El Bab, de unos 63 habitantes antes de la guerra, aún controlada por los yihadistas.
La ciudad de Manbij (alrededor de 95.000 habitantes antes de la guerra) fue retomada por la nueva fuerza árabo-kurda apoyado por EE UU el pasado 13 de agosto.
El frío parte de guerra de Washington no incluye el número de bajas civiles causadas por los bombardeos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/12/actualidad/1473695190_488699.html
