Porque cuando Benítez habla de sus ideas, los jugadores y los auxiliares creen escuchar la voz de Ancelotti.
Cada minuto que pasó Rafa Benítez de pie junto al campo en Malmoe fue un minuto contra sus nervios.
Contra el Shakhtar, Benítez devolvió a Bale a la banda derecha y recuperó el 4-3-3.
El regreso de Bale parece inminente, y con él, el 4-3-3 que inventó Ancelotti.
En los cuatro partidos disputados con cuatro volantes el Madrid ha manifestado los mismos problemas de creatividad y contención que padecía con tres puntas.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2015/10/01/actualidad/1443705629_900747.html
