Jardines, pasos a desnivel, vías para el Metrobús, entre otras cosas, fueron, y seguramente son, los programas urbanos que se han ido encajando en diferentes zonas de la ciudad.
Y es que es eso: la falta de comunicación, que se convierte en un obstáculo cada vez más difícil de salvar.
Programas que han enfrentado el rechazo de vecinos, organizaciones civiles y hasta partidos políticos, que han significado el retraso en las obras, y en algunos momentos incluso la posibilidad de su cancelación.
Desde que comenzó su mandato, hace tres años, Miguel Ángel Mancera tenía muy en claro lo que quería, y eso era dejar, al término de su gestión, una ciudad diferente, más bella , decía el jefe de Gobierno, y a ese adjetivo añadía mejor comunicada .
Por ahí empezó.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/24/opinion/038o1cap
