Estado vs Realidad: CNDH rechaza ayuda de ONU ante colapso forense de 72 mil cuerpos
Oaxaca, Oax.- En un viraje institucional que desafía el marco de los derechos humanos internacionales, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ha calificado de «sesgado» el dictamen del Comité de la ONU contra la Desaparición Forzada (CED). Mientras el organismo nacional descalifica la intervención extranjera, los datos técnicos confirman una emergencia humanitaria que el Estado mexicano intenta gestionar mediante la opacidad.
Bajo la dirección de Rosario Piedra Ibarra, la CNDH rechazó el dictamen emitido el 2 de abril, el cual activó por primera vez en la historia el mecanismo del Artículo 34 para elevar con carácter urgente la situación de México ante la Asamblea General de la ONU. La funcionaria acusó a organizaciones no gubernamentales de «manipular» las demandas de las víctimas y calificó la asistencia técnica como «recetas fallidas».
“La desaparición forzada ha dejado de ser política de Estado… los casos cometidos por autoridades federales han venido descendiendo desde 2018, hasta prácticamente desaparecer”.
La Segunda Desaparición: El Borrado Institucional
Contrario a la narrativa de «descenso» defendida por el Estado, el Comité CED y la Plataforma Ciudadana de Fosas documentan una estrategia deliberada de desmantelamiento de las herramientas de búsqueda. En los últimos dos años, el Banco Nacional de Datos Forenses y el Mapa Público de Hallazgos han sido neutralizados o eliminados.
Estatus de Herramientas de Identificación
- Mecanismo Extraordinario de Identificación Forense (MEIF) Disuelto
- Centro Nacional de Identificación Humana (CNIH) Desmantelado
- Banco Nacional de Datos Forenses Sin presupuesto
- Mapa Público de Hallazgos de Fosas Eliminado (2024)
La discrepancia de datos es alarmante: mientras las fiscalías estatales reportan 5,532 fosas clandestinas, la Fiscalía General de la República (FGR) reconoce apenas 630. Jalisco, Nuevo León y el Estado de México se mantienen como focos críticos donde el fenómeno, lejos de descender, se ha generalizado.
La ONU advierte que esta crisis forense, acumulada en morgues donde ingresan miles de cuerpos sin identidad cada año, podría equivaler a crímenes de lesa humanidad. La negativa de la CNDH a aceptar la cooperación internacional deja a las familias de los 133 mil desaparecidos en un vacío técnico que impide la restitución de la identidad de sus seres queridos.
