Dos diputadas promovieron una moción de censura que se debatirá mañana en una reunión del grupo parlamentario.
“Sí, hay algunas personas en el Partido Laborista, y particularmente en el grupo parlamentario, que probablemente quieren que otra persona sea líder”, reconoció.
Preguntado acerca de si concurriría de nuevo en una eventual batalla por el liderazgo, respondió: “Sí, estoy aquí”.
“140.000 personas han dicho que no quieren que el partido se pase los próximos meses debatiendo su liderazgo”, dijo.
Los rebeldes confían en que el indisimulado enfado entre los miembros del partido, por la tibieza con la que el líder defendió la permanencia, puede actuar de detonante del cambio que ansían.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/06/25/actualidad/1466878710_672547.html
