El panel de tres jueces otorgó la victoria a los prisioneros, indicando que habían presentado argumentos sólidos que el equipo de Harvard no pudo refutar de manera efectiva o que ni había abordado.
Todo ocurrió en un concurso donde el campeón se enfrentó a un equipo compuesto de prisioneros de la Eastern New York Correctional Facility –prisión de alta seguridad– en el estado de Nueva York.
El campeón nacional de debate, el equipo de la Universidad Harvard –la institución académica de la cúpula desde siempre– fue derrotado por un equipo de los nadie, de los sin nombre, los más marginados de esta sociedad: un equipo de reos.
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Según las reglas de estos concursos, donde se forman grandes oradores, políticos, jefes empresariales y renombrados intelectuales (por ejemplo, Hillary Rodham Clinton fue integrante de un equipo de debate), los jueces asignan el tema y la posición que cada equipo tiene que defender, y en este caso los prisioneros tuvieron que abogar por la posición de que a escuelas públicas se les debería permitir negar la matriculación a estudiantes que son inmigrantes indocumentados, posición con la cual según ellos no estaban de acuerdo.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2015/10/12/american-curios-david-brooks-4889.html
