Como si Lucky hubiera conquistado al mundo de la moda de la forma menos pensada: siendo un buen chico.
“Ella fue a hacer una prueba en Los Ángeles, y su agente le dijo a mis padres que nos llevaran a todos”, cuenta Lucky.
“Al principio no quería irme del colegio, pero ahora me alegro”, cuenta Lucky, que ya ha concluido sus estudios secundarios.
Estamos en tiempos en los que el poder se mide por la capacidad de convocatoria en esta red social, y Lucky cuenta como poderosos argumentos: 1,4 millones de seguidores, el modelo que más tiene.
“En absoluto, sólo quería dar a mis seguidores la oportunidad de conocerme en persona”.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/09/21/icon/1442822976_781782.html
