Hemos hablado del encuentro de los ingredientes y modos de cocinar de los refinados pobladores mesoamericanos, con los del continente europeo.
La excelencia de la cocina mexicana en todos los sentidos ha sido tema de estas crónicas en varias ocasiones.
A ello hay que añadir los productos que vinieron de Asia, en el Galeón de Manila, también conocido como la Nao de China.
El nombre proviene del cajete de madera que se ha utilizado desde hace siglos para envasarla y que proporciona el sabor tan especial.
Sus orígenes se remontan a la época virreinal, en que los españoles cocinaban la leche quemada.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/17/opinion/028a1cap
