Durante mis dos primeros años en Alemania trabajé en una cementera.
Y ahora las comunicaciones han evolucionado mucho: puedes viajar en menos tiempo y a un precio mucho más económico.
Por eso, cuando tenía vacaciones y regresaba a Galicia, me tocaba arrimar el hombro y echar una mano en la siega.
Pasaron sus primeros meses lejos de nosotros, a cargo de sus abuelos en Galicia, así que nos perdimos sus primeros pasos.
Pese a que deberíamos haber progresado con el paso de los años, hay cosas que entonces eran más sencillas.
Fuente: http://verne.elpais.com/verne/2016/04/06/articulo/1459943261_435831.html
