Por ello y en cumplimiento de nuestro compromiso con los presos de conciencia, como Gustavo, y aprovechando la visita de su santidad a nuestro país y sabedores de que su agenda no contempló a Tlaxcala, es que solicitamos sea publicada la presente carta en El Correo Ilustrado.
Eduardo Díaz R.El Papa, el Popo y La Mujer DormidaNací en México, vivo en México, soy mexicano y me gusta serlo.
El diablo no perdona a México, le tiene bronca, por haber sido escogido por la Virgen de Guadalupe.
Esta corrupción y abandono del gobierno sólo es posible con la complicidad de nuestro abandono y nuestra propia automarginación pasiva.
El diablo no perdona a MéxicoPara el papa Francisco los responsables de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa son el diablo, y el remoto Estado laico, una especie de pecado original.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/17/opinion/002a2cor
