A ese punto, Frei Betto, que fue uno de los asesores del nuevo Presidente, quiso que el Cristo fuera introducido con un rito religioso.
En presencia de Lula y de sus más estrechos colaboradores, Frei Betto improvisó una ceremonia en la que se recitó el Padre Nuestro para que Dios bendijera al primer gobierno del PT y al nuevo Presidente Lula.
8,20)Que Lula le busque a su Cristo, que ya presidió tantos de sus triunfos como Presidente, un lugar más digno donde no se sienta incómodo.
Por segunda vez, no se sabía qué hacer con aquel crucifijo.
El artístico crucifijo de madera que presidió durante ocho años el despacho del Presidente Lula da Silva, y que hoy ha sido encontrado por la policía en el cofre de un banco nunca tuvo paz.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/15/america/1458060289_308754.html
