Enrique Peña la describe como un rasgo cultural, no como un fenómeno de voluntad política.
La presencia de un líder mundial como Francisco nos hace mirarnos como nos miran: nuestra imagen es la corrupción.
Edgardo Buscaglia señala que: “El pacto de silencio es mucho más efectivo en la política mexicana que en el cártel de Sinaloa”.
Nadie duda que casi todos los ex gobernadores, concretamente los de Nuevo León, Tamaulipas, Guerrero, Sonora y Tabasco han hecho grandes negocios ilegales y desviado recursos.
Ya hay recursos legales para castigar a los corruptos y no se les molesta siquiera.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/14/opinion/018o2pol
