Con un segundo aire, Las Palmas puso cerco a su adversario en el segundo tiempo.
La naturaleza persiste y Las Palmas quiere ser Las Palmas, cueste lo que cueste.
Las áreas, sí, territorios embarazosos para Las Palmas, que tiene buenos propósitos… Hasta que llega lo crudo, en las áreas, claro.
Y poco más fue, con un Madrid efectivo pero nada emotivo y un Las Palmas de tan buena voluntad como falta de hueso, de colmillo.
La tuvo Sergio Ramos, y no en Lisboa, pero atacó el balón de cabeza tras un saque de esquina como si le fuera la vida.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/03/13/actualidad/1457905583_117103.html
