Tras la elección del diputado Jeremy Corbyn como líder del opositor Partido Laborista, el primer ministro británico, David Cameron, publicó el domingo en las redes sociales que dicha formación política es ahora una amenaza para nuestra seguridad nacional, nuestra seguridad económica y la seguridad de tu familia .
Esta declaración forma parte de una campaña convocada por el gobernante Partido Conservador, el cual pidió reproducir el mensaje de que el Partido Laborista representa ahora un riesgo serio para nuestra seguridad nacional .
Lo que sorprende en la campaña de linchamiento emprendida por el conservadurismo británico es la impunidad con que el primer ministro y su partido tratan de engañar a los ciudadanos al satanizar a Corbyn, quien, a fin de cuentas, ha trabajado durante tres décadas bajo las reglas de lo que en Gran Bretaña se considera un sistema democrático, con todo y sus notorias inconsistencias.
Para poner en contexto tales expresiones, es pertinente recordar que Corbyn es un legislador que ocupa un escaño en la Cámara de los Comunes de manera ininterrumpida desde 1983, y que el sábado 12 fue elegido por amplia mayoría (60 por ciento) como máximo dirigente del Partido Laborista, imponiéndose a otros candidatos con mucho más peso político y quienes contaban con el respaldo de figuras prominentes del laborismo.
Corbyn se distinguió de sus contrincantes por un discurso de izquierda con el que se ha mantenido congruente a lo largo de toda su carrera, durante la cual ha votado en múltiples ocasiones contra la línea oficial de su partido, desde que éste dio un radical giro a la derecha a finales de la década de los noventa.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/14/opinion/002a1edi
