El gobierno, por supuesto, no ha estado al nivel que se requería.
Pienso que hubo al menos tres razones.
¿Por qué no hicieron esto?
Los funcionarios y sus familiares, ocupando los lugares reservados para la élite, han tenido oportunidad de escuchar sus sermones sin que les importaran un comino, interesados sólo en la posibilidad de tomarse la foto con él, para ostentarlas como trofeo en sus casas blancas con luces de colores.
No, la violación de la ley ha sido cometida por las más altas autoridades del gobierno, que bien habrían podido, con su poder y demagogia, realizar una gran consulta para conocer la voluntad popular antes de la visita, que sin duda habría permitido la realización de dichos actos.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/20/opinion/014a1pol
