Pero no en tiempos negros: “El salario mínimo no es enemigo del empleado, claro, que está contento, tiene voz y está organizado.
En el mundo moderno ese salario mínimo debe garantizar una vida razonablemente humana.
Y concluyó: “El salario mínimo que nos conviene en tiempos de bonanza no es el mismo que conviene en tiempos de crisis”.
En Europa, hablar de recortar el salario mínimo constituye un tabú social.
El economista explica que el trabajador cualificado, con habilidades y estudios, no se preocupa del salario mínimo, ya que gana bastante más.
Fuente: http://elpais.com/economia/2015/10/07/actualidad/1444224526_134643.html
