No amenaza al sistema, pero el socialista revolucionario, como él se define, ha descubierto cuál es el problema y lo proclama alto y claro: ¡Es la desigualdad, estúpido!
Sanders no ganará la nominación demócrata, pero ha introducido en la campaña presidencial la insoportable desigualdad que sufre EE UU.
También en EE UU el populismo y el radicalismo han florecido en las primarias presidenciales.
Solo veía alcanzable el socialismo en EE UU a escala municipal y anhelaba la creación de un tercer partido, una alternativa de izquierdas a los demócratas.
No es necesario que posea conocimientos sobre cuestiones complejas; valoraremos sobre todo la capacidad de aplicar soluciones simples para retos difíciles.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2015/10/09/actualidad/1444393951_417055.html
