“En Reyes elaboramos el roscón, en Semana Santa las torrijas…, y una vez pasada la Semana Santa llegan otras festividades.
La cuestión es: ¿qué tiene que ver la Semana Santa, lúgubre y festiva a un tiempo, con unos modestos panecillos fritos?
La Semana Santa era una de las pocas cosas que se celebraban en la posguerra, por imposición del régimen.
“Hasta donde yo he leído, la Semana Santa era una de las pocas cosas que se celebraban en la posguerra, por imposición del régimen.
El pastelero granadino Francisco Vázquez empieza a elaborar torrijas quince días antes de Semana Santa y echa las últimas a la sartén una semana después del Domingo de Resurrección.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/22/icon/1458646485_051562.html
