Este nuevo caso plantea la necesidad de abrir un debate sobre la conveniencia de regular en España la eutanasia.
Así lo ve también la Organización Médica Colegial, que ha insistido en la necesidad de respetar el deseo de los padres.
Lo recoge la Ley de Autonomía del Paciente de 2002 y también la ley gallega de muerte digna, aprobada en junio pasado.
No piden, por tanto, ni una intervención directa para provocarle la muerte, que sería eutanasia, ni nada que no sea legal y perfectamente previsto en los protocolos de una buena práctica clínica.
Los padres insisten en que se deje la evolución de su hija al curso de la naturaleza y se le evite si es necesario el sufrimiento mediante una sedación terminal.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/10/03/opinion/1443879568_836206.html
