Todo se puede hacer más rápida y eficazmente por la comunicación inalámbrica de forma que planes, sugerencias, hasta debates se desarrollan en zonas y formas predeterminadas del uso de Internet.
Se trata de la peligrosa inercia de creer que todo está y se puede hacer sin salir de InternetPero esa nueva realidad no deja de encerrar peligros que las mejores redacciones deben saber conjurar.
Marx dijo aquello de que la historia se repite pero en clave de farsa, pero no era más que una ingeniosidad; las cosas no se repiten y las redacciones, menos.
Tanto, que el concepto histórico de redacción como alma mater, casa-cuartel y escuela de formación profesional sin desaparecer del todo, sí que se ha diluido.
Todo tiempo pasado no fue necesariamente mejor, ni peor, sino distinto.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/10/actualidad/1473458788_030111.html
