Dicho esto, no se priven de darme lo mío por meterme en camiseta de 11 varas.
Consentidos y adulados hasta la arcada por demasiados, lo raro es que no nos escupan por inferiores al populacho.
Tengo colegas, excelentes periodistas y mejores personas, que pierden el pudor, la objetividad y el oremus al hablar de según qué jugadores.
Ni políticos ni banqueros ni Felipe VI propiamente dicho.
Los putos amos.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/07/13/opinion/1468413712_608132.html
