Peña Nieto se expone demasiado porque el saldo de este encuentro privado quedará en manos del excéntrico y locuaz millonario.
Primero, porque Enrique Peña Nieto no sólo encabeza un Gobierno, también ostenta la representación formal y simbólica de un pueblo que ha sido groseramente insultado por Trump.
La realpolitik obligaba a Peña Nieto a no engordar las posibilidades del republicano.
Peña Nieto corre el riesgo de ser chamaqueado por Trump.
Muchos mexicanos ven en este recibimiento un acto humillante que lastima el orgullo de la nación, y con toda razón.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/31/mexico/1472677276_450303.html
