Una Alemania desenfadada, jovial, derrochadora, que a fuerza de invadir con bañador y sandalias las playas del Mediterráneo se ha latinizado.
Y ahora resulta que la gran insignia de la marca Alemania, la Volkswagen, se ha estado dedicando en gran escala a prácticas picarescas.
Se ha popularizado como algo positivo y deseable, desde el Mundial de Fútbol del 2006, el concepto de buntes Deutschland o Alemania multicolor.
Hace ya unos cuantos años que la reunificación alemana, como la mujer del concurso, alcanzó la edad adulta.
A mí no me cabe duda de que el contacto físico como gesto de afecto y cortesía es en Alemania una costumbre de importación.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/10/01/opinion/1443716753_169138.html
