Miguel Ángel aún se está riendo.
Meshberger aseguraba que Miguel Ángel representaba allí un dibujo del cerebro humano anatómicamente exacto donde se podía observar el lóbulo frontal, el quiasma óptico, la arteria basilar o la glándula pituitaria.
Mucho menos discreto sería su corte de mangas al papa Julio II, de quién surgió la iniciativa de repintar el techo del lugar, una persona con la que Miguel Ángel vivía en discusión continua.
Buscando a WallyLa primavera de Sandro Botticelli es una de las obras florentinas más famosas de la historia del arte.
Finalizada la obra, el papa se presentó acompañado de su maestro de ceremonias Biagio da Cesena y le pidió a este su opinión sobre el trabajo de Miguel Ángel.
Fuente: http://www.jotdown.es/2016/07/secretos-sobre-lienzo/
