Juan Carlos I fue el receptor de los tres primeros brindis de la tarde; la terna lo hizo en medio de mayoritarias ovaciones de los presentes, junto a leves silbidos.
Quiso encabezar este apoyo al regreso de los toros a la capital guipuzcoana el rey Juan Carlos I, que ocupó un burladero del callejón acompañado por la infanta Elena y sus nietos María Victoria Federica y Froilán.
“Un activo de España”La fiesta de los toros “es un activo de España que tenemos que apoyar”, afirmó don Juan Carlos en declaraciones a TVE sobre su primera visita a una corrida en la capital guipuzcoana.
Gritos fuera de la plazaFuera del coso, la protesta fue creciendo en número de participantes hasta llegar a unas 200 personas.
Junto a los aficionados donostiarras asistieron también seguidores de la fiesta llegados de Bilbao y un buen número de franceses.
Fuente: http://elpais.com/ccaa/2015/08/13/paisvasco/1439462116_886791.html
