Por cierto, desde la procuraduría de Guerrero han señalado que en la documentación que entregaron a la PGR sí aparecía detallado el quinto autobús.
Rol que asumen algunos medios y articulistas que intentan defender la verdad Murillo a partir de descalificar al GIEI y a su perito principal sobre Cocula.
Y se preguntaba el GIEI: si tuvieran participación y/o complicidad en un cargamento de tal envergadura, ¿estarían con las manos vacías?
El gobierno federal asumió el informe sin dar la cara directa a los cuestionamientos.
¿Otro cabo suelto en la cadena de responsabilidades que también habrá que reconstruir?
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/22/opinion/017a2pol
