El Comité de Aviación Interestatal de Rusia, que investiga el accidente de avión en Rostov del Don el pasado 19 de marzo, apunta que un error del piloto, que inclinó demasiado el avión durante el aterrizaje, fue el causante del siniestro.
La tripulación del avión decidió suspender el primer aterrizaje e intentarlo de nuevo, después de haber sobrevolado el aeropuerto.
Según el comunicado, el siniestro se produjo bajo «difíciles condiciones meteorológicas» con «fuertes turbulencias».
Sin embargo, el piloto inclinó demasiado el avión durante el segundo intento de aterrizaje.
En el comunicado se especifica que la tripulación había sido adecuadamente entrenada y tenía experiencia, así como que habían recibido información acerca de las condiciones meteorológicas.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/08/actualidad/1460115488_458781.html
