O sea, la misma mierda de siempre, pero exquisita.
SAMO era un acrónimo formado con las palabras same old shit, que significa “la misma mierda de siempre”.
Cuando Andy Warhol pasaba por allí, a veces le compraba una por 10 dólares y cambiaba con el chaval algunas palabras.
Desde aquel día, Warhol no cesó de acosarle, de escribirle cartas, de esperarle en la puerta de su casa hasta conseguir su propósito.
A partir de ese día, Basquiat entró a formar parte de la tropa enloquecida de La Factoría, pero la aventura común duró muy poco.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2015/10/04/actualidad/1443979963_459024.html
