Con la muerte del ministro de la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos, Antonin Scalia, la vida política en ese país ha dado un giro inusitado.
La muerte de Scalia abre la posibilidad de que la balanza entre conservadores y liberales se incline del lado de estos últimos.
Scalia integraba parte de la quinteta de ministros que hicieron de esta corte una de las más conservadoras en la historia del país.
Al proceso electoral, de por sí álgido, se suma un nuevo motivo para tensar aún más las relaciones entre liberales y conservadores.
A lo largo de sus 40 años como ministro de la corte fue un fundamentalista cuyas decisiones invariablemente se apegaron al más estricto código conservador.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/22/opinion/014a1pol
