En primer lugar, la negociación entre el Gobierno y las FARC tiene el propósito de terminar la guerra, pero también de ofrecer espacios de participación política al grupo insurgente.
Para que el proceso de apertura democrática se materialice en el país, permitiendo la inclusión de los sectores marginados de la Colombia profunda y la participación política de la guerrilla de las FARC, consideramos las siguientes propuestas:1.
La participación directa en el Congreso por periodos transitorios aseguraría el juego de las FARC en el ejercicio político.
Las FARC deberán tener una participación directa en el Senado de la Republica.
No debe de olvidarse que las FARC intentaron participar en política en los años ochenta del siglo XX y cuando lo intentaron los masacraron.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/27/colombia/1467029972_590350.html
