El número de personas fallecidas en supuestos enfrentamientos con la policía aumentó en el primer semestre del año en Río.
Aparece en la escena un cuarto agente que dispara al aire y entrega el arma que dejan junto al cuerpo del chico.
Se oyeron gritos de «policía asesina» y se organizó un cierto tumulto que los agentes dispersaron lanzando bombas de gas.
Otro policía agarra una pistola, la limpia concienzudamente y se agacha para colocarla entre los dedos inertes del joven.
Después de la muerte del adolescente, el segundo en la misma comunidad en una semana, hubo momentos de tensión entre manifestantes y la policía.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/09/30/actualidad/1443571133_773507.html
