El Gobierno turco ha iniciado ya los trámites para solicitar a Estados Unidos la extradición Fetulá Gülen.
Para reforzar la seguridad tras el golpe, unos 1.800 policías de unidades especiales han sido enviados a Estambul.
Más de 8.000 policías de distinto nivel han sido apartados de su puesto.
En la base aérea de Incirlik, en el este de Anatolia, fiscales y policías iniciaron ayer un registro para buscar pruebas sobre la implicación de varios oficiales en la asonada.
“¿Por qué debería mantenerlos [a los golpistas arrestados] y darles de comer en la cárcel durante años?”, añadió Erdogan.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/18/actualidad/1468870147_535590.html
