Los mercados tienen dificultad para entender qué va a hacer la Reserva Federal (Fed) y cuándo.
Pero el temor es que si se aplaza demasiado el próximo paso, esa inacción acabe afectando a la “credibilidad” de su estrategia.
En opinión de Yellen, no hay riesgo de recalentamiento de la economía y asegura que la inflación está bajo control.
La reunión del 21 de septiembre acabó por tanto como empezó: con los tipos estancados entre el 0,25% y el 0,5%.
Janet Yellen, presidenta de la Fed, necesita más evidencias para continuar con el proceso de normalización.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/10/12/actualidad/1476298528_832296.html
