La reunión de Quito se inició con un discurso particularmente claro de Rafael Correa.
Por otra parte, recordó la declaración de América Latina como zona de paz, bajo la presidencia de Raúl Castro.
Con esta corriente integradora hacia el norte debemos recordar que la dependencia es tal en varios sectores, que, por ejemplo, América Latina pierde hasta su capacidad de producir sus propios alimentos.
Estas últimas iniciativas son claramente estrategias de oposición a los otros esfuerzos de integración, como el Mercosur, la ALBA y hasta la Unasur y la Celac.
Él afirmó también que la Celac, con el tiempo, remplazará a la OEA.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/21/opinion/022a1eco
