En la Encuesta Mundial de Valores realizada por Gallup en 2010, al preguntar ¿es importante la religión en su vida diaria?
La visita de Jorge Mario Bergoglio confirma el grado de religiosidad de los mexicanos.
Está documentado que los países pobres presentan altos índices de religiosidad.
Sin embargo, hoy se vive un proceso en sentido contrario; hay una reactivación de lo religioso, calificada por algunos como era postsecular o de desecularización.
Cuando el Estado no garantiza una vida digna, la oración y la búsqueda milagrosa bien podrían ser únicos caminos de esperanza y remedio para la subsistencia.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/19/opinion/020a1pol
