Pablos reescribió por completo el guion durante dos años de trabajo documental con víctimas, asociaciones y periodistas especializados en trata.
Otra mujer francesa no podía creer que fuera verosímil ese clima asfixiante de sometimiento, impunidad, red de complicidades y violencia sexual contra las mujeres que retrata en la pantalla Las Elegidas.
Pablos pertenece a esa nueva generación de realizadores que están posando la cámara a ras de suelo mexicano.
Los diálogos, con frases textuales que Pablos sacó de su documentación, podrían valer como un manual de instrucciones del perfecto padrote.
Como Amat Escalante o Michel Franco, un depurado lenguaje autoral se pone al servicio de las voces y los cuerpos subalternos de su país.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/04/22/actualidad/1461294510_331505.html
