Pero no sólo es el aspecto fundamental de los derechos humanos su única preocupación.
También lo son los fracasos de su reforma educativa cada día más evidentes.
La aprobación inédita de una nueva ley que permita al Presidente de la República declarar un estado de excepción, propia de los países en estado de guerra, para suspender las garantías individuales y los derechos universales, no es una decisión aislada.
Los podemos imaginar al leer las disposiciones y proyectos de ley mencionados al inicio de este artículo, pero hoy contamos también con los resultados del sistema de consultas que La Jornada ha publicado, tanto sobre la imagen de Peña Nieto, como sobre la llamada reforma educativa y también sobre Ayotzinapa.
(Consultas.Jornada.com.mx).
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/02/opinion/016a2pol
