Los apellidos patronímicos, aquellos que se formaban sobre el nombre del padre, normalmente con un sufijo, predominan en Latinoamérica.
FernándezPatronímico principal de Fernando, nombre germánico usado como apellido.
Originario del latín Benedictus, originario de bene, “bien” y dicere, “decir”, que en origen equivalía a hablar elocuentemente, “decir bien”.
LópezPatronímico de Lope, procedente de “lobo”, animal salvaje carnívoro frecuente en España, procedente del latín lupus, de la raíz indoeuropea ulkuos, “malvado”, “sediento de sangre”.
En España, usado en su forma adjetivada o agnominal de Sanctius se iberizó en Sancho, siendo una de las divinidades itálicas más antiguas del ciclo de Júpiter Sanco.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/18/actualidad/1471533988_249052.html
