Los demonios, carnívoros marsupiales agresivos y similares a pequeños perros, transmitían la llamada enfermedad de tumores faciales a través de mordeduras.
El cáncer, letal, se diseminaba por sus cuerpos y por la isla australiana de Tasmania, su hábitat.
La evolución darwinista —la supervivencia del más apto— está haciendo su trabajo en los demonios de Tasmania bajo la presión de los letales tumores faciales.
ALTMATK FOTOEl demonio de Tasmania, popularizado fuera de Australia por los dibujos animados de Warner Bros, lleva 20 años acorralado por una enfermedad letal.
Un demonio de Tasmania, con el cáncer.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/08/29/ciencia/1472493149_724928.html
