Por razones explicables pero equivocadas se le compara con Rayuela, lo que a lectores menos jóvenes les parece exagerado y hasta ofensivo.
Desde su publicación, en 1998, gracias al entusiasmo del editor Jorge Herralde, Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño, se estableció como una novela popular y de culto en el ámbito hispánico.
El reconocimiento crítico se ha extendido a la lengua inglesa cuando menos (Susan Sontag llamó al autor The Real Thing).
Sin embargo, la consistencia narrativa de Bolaño en sus mejores obras lo hace incomparable, del mismo modo que lo sería Julio Cortázar.
Bueno, un grupo de ellos, pandilla, movimiento paria: los infrarrealistas.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/10/19/opinion/a10a1cul
