Esa máquina de laberintos y cosas de que habla Cervantes en El Quijote.
Lo sabríamos a su debido tiempo, como en las novelas policiacas; pero su identidad estaba allí desde antes, escondida en el acertijo.
¿Quién era realmente el Jaguar, el cadete de la escuela Leoncio Prado?
La ruptura provocada por los cuatro escritores fundamentales del boom en los años 60 del siglo pasado tuvo como beneficiarios más inmediatos a quienes pertenecíamos a la generación inmediatamente posterior.
Su estilo, más de medio siglo después sigue siendo el de un cronista de hechos, llano, preciso y económico, y su catálogo de atracciones para aleccionar a un aprendiz continúa presentándose variado y pródigo.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/01/opinion/018a1pol
