El aniversario luctuoso las mantiene unidas, tan amigas como siempre y más jóvenes que nunca a pesar de sus edades.
Las seis sobrevivientes permanecen en contacto y se reúnen cada abril para seguir honrando la memoria de Pedro.
Le deben desde buenos momentos gracias a sus películas, hasta milagros y la estabilidad matrimonial en el caso de Rebeca.
Elegirá el vestido más favorecedor, los zapatos que son atractivos aunque no tan altos como los que usaba antes, los accesorios.
Si alguna falta a la reunión, las presentes atribuyen su ausencia a todos los motivos, menos al olvido.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/17/opinion/032o1soc
