En un pueblo tan pequeño se conoce la historia de las casas y de la gente: dos mil almas en su infierno, en sus pequeñas glorias compartidas, fechadas.
Se sintió otra vez aniquilado y empezó a llorar; primero suavemente y después de una manera que partía el alma.
No se tiene noticia de que antes de Julián haya habido un suicida en el pueblo.
Julián lo hizo a los 23 años de edad, con toda la vida por delante, robándoles el turno a los mayores.
Sin embargo, al verlos invadiendo su cuarto empezó a sentir hacia ellos un odio y un rencor inexplicables.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/14/opinion/036o1soc
